1. INTRODUCCIÓN
1.1. PRESENTACIÓN Y DELIMITACIÓN DEL ESTUDIO
El gran desarrollo de las tecnologías de la información permite la transmisión y representación del conocimiento de muy diversas maneras. Sin embargo, las definiciones siguen siendo uno de los componentes más importantes de cualquier recurso terminológico de calidad y un modo privilegiado de representar el conocimiento, pues ofrecen una explicación directa en lenguaje natural del contenido de un concepto. Aunque otras formas de representar el conocimiento pueden coexistir y complementar las definiciones en un recurso terminológico, la adecuación de las definiciones determinará en gran medida la utilidad global del recurso para el usuario.
La motivación de este estudio parte de la observación de que a menudo las definiciones terminológicas no satisfacen las necesidades de los usuarios.
Ello se debe, en parte, a ciertas preconcepciones sobre la función de las definiciones y sobre la naturaleza del significado que afectan a cómo se realizan las definiciones terminológicas. El verbo definir deriva del latín definere, que significa «poner límites». Precisamente, siempre se ha asumido que ese es el objetivo de las definiciones. Grosso modo, definir se ha tomado tradicionalmente por equivalente de enunciar las características suficientes y necesarias que componen el significado de un término y que lo distinguen de otros que pertenecen a la misma categoría. Este enfoque, conocido como la definición aristotélica (§3.2), presupone la existencia de un significado estable e independiente del modo en el que se empleen los términos en contexto. Además, se asume que el significado (o conocimiento semántico) es independiente del conocimiento del mundo (o conocimiento enciclopédico).
La consecuencia lógica de aplicar este enfoque es que todo concepto tendría una única definición ideal en cuanto a los rasgos semánticos representados. Tal definición especificaría los límites exactos del concepto estableciendo cuáles son las características suficientes y necesarias. Dichas características existirían objetivamente y simplemente sería necesario descubrirlas durante el proceso de elaboración de la definición.
Esta visión tradicional, aún con arraigo en la práctica terminológica actual y por herencia principalmente de la teoría general de la terminología (§2.2.1), hace que se cree una única definición para cada término o concepto con la que se espera satisfacer las necesidades de todos los usuarios. Además, en dicha definición, toda la información considerada «no definicional» se omite o, en el mejor de los casos, se incluye (a menudo de manera inconsistente) en otros campos del recurso terminológico, como la nota enciclopédica.
Las premisas fundamentales sobre las que se basa el enfoque tradicional sobre las definiciones han sido refutadas en el marco de lingüística cognitiva (§2.1). Por ejemplo, de acuerdo con la teoría de los prototipos (§2.1.3.2), la delimitación universal que se requiere para crear una definición aristotélica no es factible porque los límites de los conceptos son difusos. Por otra parte, hay ciertas características que están normalmente vinculadas a un concepto, pero no son suficientes ni necesarias dado que el sistema conceptual humano está organizado de tal manera que muestra «efectos de prototipo». Por ejemplo, el prototipo de PÁJARO tiene la característica «volador», pero ello no impide que un pingüino sea clasificado como un pájaro.
La lingüística cognitiva también defiende una visión enciclopédica del significado (§2.1.2.1), según la cual, no es posible establecer una clara división entre nuestro conocimiento sobre el significado de las palabras (conocimiento semántico) y nuestro conocimiento del mundo (conocimiento enciclopédico), puesto que, en realidad, son un contínuum. De hecho, el conocimiento enciclopédico adquiere un papel central en el estudio del significado, pues los conceptos siempre aparecen insertos en marcos, que son estructuras de conocimiento enciclopédico que les aportan sentido.
Por último, la lingüística cognitiva ha señalado que la distinción entre semántica y pragmática es también difusa. Tradicionalmente, las definiciones deben describir el contenido semántico de una palabra, es decir, lo que significa independientemente de cualquier factor pragmático. Sin embargo, el significado no es una entidad estable, sino que se construye en cada evento de uso a partir del contexto (§2.1.2). Por lo tanto, significado y contexto son inseparables. No obstante, esto no implica que no sea posible realizar abstracciones a partir del significado asociado a una palabra en diversos contextos de uso. De hecho, los prototipos son una suerte de abstracción. Sin embargo, limitar las definiciones a la especificación del contenido semántico estable a través de diversos contextos limita la utilidad de la definición.
En esta tesis doctoral, aplicamos estas premisas de la lingüística cognitiva a la definición terminológica y presentamos una propuesta que se denomina la definición terminológica flexible (§3.6). Consiste en un sistema de definiciones del mismo concepto compuesto por una definición general — en nuestro caso, que engloba el dominio del medio ambiente al completo— junto con definiciones adicionales en las que se describe el concepto específicamente desde el punto de vista de los distintos subdominios en los que el concepto es relevante.
Nuestra propuesta parte de la base de que, al deshacerse las fronteras artificiales entre conocimiento semántico y pragmático, la representación de la variación contextual en la definición terminológica deja de ser una simple posibilidad. Dada la ubicuidad del contexto y sus efectos en la cognición y el lenguaje, representar qué rasgos activan los conceptos según el contexto se torna una necesidad si se aspira a satisfacer plenamente las necesidades de los usuarios. Asimismo, ello supone la inclusión en la definición de características prototípicas, es decir, que no siempre son aplicables al concepto, pero que son relevantes en un contexto dado.
De igual manera, el conocimiento enciclopédico en la definición terminológica deja de estar desterrado para formar parte íntegra de ella. La representación del papel que el concepto definido desempeña en los marcos que activa debe formar parte de la definición en la medida de lo posible.
Nuestra propuesta se entronca en la teoría de la terminología basada en marcos (§2.2) y toma como punto de partida la aplicación de dicha teoría a la representación del conocimiento especializado y la definición terminológica en EcoLexicon, base de conocimiento terminológica sobre el medio ambiente. En EcoLexicon, las definiciones en lenguaje natural son uno de los medios principales de representación del conocimiento junto con las redes conceptuales donde los conceptos están relacionados con otros conceptos a través de relaciones jerárquicas y no jerárquicas.
En particular, nuestra propuesta de definición flexible se inspira en la recontextualización de EcoLexicon (§3.6.1), a partir de la cual, los mapas conceptuales muestran únicamente la información relevante al subdominio del medio ambiente elegido por el usuario. Con ello, se representa la variación contextual y se evita la sobrecarga de información, aumentando la adquisición de conocimiento por parte de los usuarios.
EcoLexicon sigue el principio de Meyer, Bowker y Eck (1992: 159) según el cual para que una base de conocimiento terminológica sea realmente útil, esta debe reflejar la organización de los conceptos en la mente. Puesto que la definición terminológica es un tipo de representación conceptual (Faber 2002), en esta tesis doctoral, partimos de la base de que la construcción de definiciones terminológicas también debe fundamentarse en cómo se organiza el sistema conceptual humano.
Así pues, dado que el contexto es un factor determinante en la construcción del significado de cualquier unidad léxica, incluidas las terminológicas, asumimos que la definición terminológica puede y debe reflejar los efectos del contexto, a pesar de que tradicionalmente la definición se haya entendido como la expresión del significado despojado de los efectos del contexto.
1.2. OBJETIVOS
El objetivo principal de esta tesis doctoral es analizar los efectos de la variación contextual en conceptos especializados del medio ambiente con vistas a su representación en la definición terminológica. En particular, nos concentraremos en la variación contextual basada en restricciones temáticas. Esto es, en cómo las distintas áreas de conocimiento que forman el vasto dominio del medio ambiente conceptualizan de manera diferente los mismos conceptos y cómo ello puede reflejarse en la definición.
Con el fin de alcanzar dicho objetivo, se proponen los siguientes objetivos específicos:
- Determinar los componentes del contexto que afectan a la construcción del significado especializado y especificar aquellos que afectan a la representación conceptual en la definición terminológica.
- Caracterizar los fenómenos conceptuales a los que da lugar la variación contextual en el dominio del medio ambiente y establecer cómo gestionarlos mediante definiciones terminológicas flexibles.
- Desarrollar pautas de elaboración de definiciones terminológicas flexibles partiendo de la extracción de conceptos que varían contextualmente a partir de corpus hasta la redacción final de las definiciones, pasando por la extracción de conocimiento específica de cada subdominio y su representación en plantillas definicionales.
En definitiva, esta investigación pretende contribuir a la mejora de la calidad de las definiciones terminológicas. Para ello, se pretende avanzar en la comprensión de la variación contextual de conceptos especializados y aportar un marco metodológico para su representación en la definición terminológica basado en la lingüística cognitiva y más concretamente, en la terminología basada en marcos.